Desde los primeros meses de StayClean, hay una pregunta que vuelve constantemente en nuestras conversaciones con operadores profesionales: «¿Y la ropa?»
No se puede automatizar realmente la preparación de un alojamiento si sábanas, toallas y textiles no están disponibles en el lugar y momento adecuados. Para muchos operadores, la lavandería es por tanto el siguiente gran reto operativo después de la limpieza.
Para 2027, StayClean prepara una nueva capa de servicio destinada a integrar progresivamente esta logística dentro de la misma infraestructura operativa.
Una petición casi sistemática de nuestros clientes
Ya hablemos con un pequeño operador, una empresa de gestión o un property manager de mayor tamaño, la cuestión de la ropa aparece casi siempre después de hablar de limpieza.
¿Quién recoge la ropa sucia? ¿Dónde se lava? ¿Cuándo vuelve? ¿Cuántos juegos limpios quedan? ¿Dónde se almacenan? ¿Qué ocurre si falta algo antes del siguiente check-in?
Cada pregunta parece sencilla por separado. En una cartera de numerosos alojamientos, todas juntas forman un verdadero sistema logístico.
La limpieza no termina en la lavadora
Un alojamiento puede estar perfectamente limpio y aun así no estar listo para el siguiente huésped si faltan sábanas o toallas limpias.
La ropa conecta varias etapas físicas: preparación, recogida, transporte, lavado, devolución, almacenamiento y nueva puesta a disposición.
StayClean ya estructura durante la configuración de un alojamiento cómo se prepara y recoge la ropa limpia y dónde debe devolverse la ropa usada. Estas instrucciones constituyen una base importante para la siguiente etapa.
Una red de socios locales en lugar de infraestructura propia
Nuestro enfoque para 2027 quiere seguir siendo local y asset-light.
StayClean no pretende explotar lavanderías propias en cada ciudad. La plataforma se apoyará en empresas profesionales locales que ya disponen de equipos, personal y capacidad logística.
La función de StayClean será orquestar: qué alojamiento necesita un servicio, qué debe desplazarse, dónde se realiza la recogida, dónde vuelve la ropa limpia y qué acción debe iniciarse si aparece una anomalía.
De la lavandería a la rotación de la ropa
A largo plazo, lo más interesante no es únicamente lavar, sino entender la rotación completa.
Para cada alojamiento debe saberse dónde se encuentra el siguiente juego limpio, dónde se deposita la ropa utilizada y cuándo debe comenzar un nuevo ciclo.
Por eso los espacios de almacenamiento de StayClean, disponibles desde septiembre, son también una pieza importante. Un punto de almacenamiento seguro puede servir de lugar de intercambio para ropa limpia o usada y conectar distintos procesos operativos.
Menos mensajes y menos improvisación
Hoy la logística de la ropa sigue organizándose a menudo mediante mensajes, llamadas y hábitos conocidos únicamente por los equipos locales.
Nuestro objetivo es el mismo que con la limpieza: definir las reglas una vez y automatizar después la mayor parte posible de la coordinación repetitiva.
En el futuro, un turnover podrá ayudar a determinar qué ropa se necesita, dónde debe estar disponible, si hace falta una recogida y qué capacidad local puede utilizarse.
2027 como próxima etapa
Esta nueva capa de servicio está en preparación y debe desarrollarse progresivamente durante 2027.
No queremos prometer una cobertura idéntica en todas partes desde el primer día. La disponibilidad dependerá de las colaboraciones locales y de la densidad operativa de cada mercado.
La dirección, sin embargo, es clara: limpieza y ropa no deberían gestionarse para siempre como dos procesos separados, sino como partes de una misma cadena operativa.
Si StayClean quiere automatizar la preparación de un alojamiento, la ropa también deberá terminar llegando automáticamente allí donde se necesita. Ese es el trabajo que preparamos para 2027.